Hipnosis Clínica en el manejo del dolor

Numerosos estudios e investigaciones científicas han demostrado la eficacia de la hipnosis para reducir o eliminar el dolor y aliviar el sufrimiento de los pacientes.

La hipnosis y dolor

En la constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedades”. Igualmente en el reporte mundial del 2001: Salud Mental nueva comprensión, nuevas esperanzas, citan que “hoy en día se sabe que la mayoría de las enfermedades, tanto mental como físicas están influenciadas por una combinación de los factores biológicos, psicológicos y sociales” (OMS, 2001).


Así mismo la Revista Española del Dolor cita “los profesionales que atendemos a estos pacientes, no debemos admitir ningún fracaso en el control de este síntoma, sin agotar todas las posibilidades, que hoy nos brinda la ciencia, y recurrir a los especialistas que puedan utilizar técnicas específicas de unidades de dolor, para controlar aquellos casos más resistentes” (Cerdá – Olmedo, Monsalve y cols., 2000).


Los estudios científicos referentes al dolor crónico no son nuevos, y “se ha promovido el reconocimiento mundial del Tratamiento del Dolor como un Derecho Fundamental de los Seres Humanos” (Ibarra, E., 2006) basados en el flagelo que significa el dolor crónico en la vida de tantas personas que lo padecen.


Desde los años 50, el doctor J. Bonica ha estudiado el dolor crónico creando las primeras clínicas para el tratamiento específico del dolor y considerando que el dolor crónico, independientemente de su causa, es una enfermedad en sí misma, y no solo un síntoma. (J. Sala Payá, 2003)


Más recientemente, modernas técnicas de neuroimagen (Resonancia magnética, TAC, escáner de Emisión de Positrones) permiten medir objetivamente las correlaciones de la percepción del dolor, así como las fuentes eléctricas del cerebro y cómo se procesan los cambios producidos por el dolor. El Dr. Rainville y Dra. Crawford son dos científicos que han estudiado los efectos de la hipnosis en el cerebro a través de neuroimagen, algunas conclusiones es que el dolor está en el cerebro y no en el cuerpo, en hipnosis se trabaja con la percepción de dolor, en estos estudios se ha comprobado que cuando hay dolor hay áreas cerebrales activadas, y bajo hipnosis hay áreas cerebrales que se “desactivan”.


“En la hipnoanalgesia hay una influencia directa en la activación cerebral y la producción de regulación de mecanismos neuroendocrinos que modulan la percepción del dolor” (J. Sala Payá, 2003).


Serían los discípulos de Mesmer y posteriores investigadores quienes determinarían que las "milagrosas" curaciones en los trances hipnóticos, llamados sueños magnéticos o mesmerismo hasta aquel entonces, se producían por una condición llamada sugestión. Un cirujano escocés llamado James Braid (1795-1860) fue el primero en acuñar el término hipnosis.


Es importante mencionar que el tratamiento del dolor es multidisciplinario donde intervienen diferentes profesionales en el área de la salud, así mismo, la hipnosis no es una técnica aislada, sino que se trabaja dentro de un proceso terapéutico. Es necesario que la persona tenga un diagnóstico realizado por un médico para optar por el tratamiento en hipnosis clínica para el dolor crónico.


Los dolores que se tratan bajo hipnosis clínica son tanto dolores agudos como crónicos entre ellos: quemaduras, dolores neuropáticos (como en la diabetes), dolores dentales, exploraciones médicas dolorosas, migrañas, fibromialgia, miembro fantasma, colon irritable, dolores lumbares, neuralgia del trigémino, tinnitus, dolores oncológicos por mencionar algunos.